Desde 1570, Logroño albergó la sede del Tribunal del Santo Oficio para el norte peninsular. En ese edificio se tramitaron causas que afectaban a Navarra, La Rioja, el País Vasco y partes de Burgos o Cantabria. Fue allí donde se celebró el famoso Auto de Fe de 1610 contra las “Brujas de Zugarramurdi”. Este artículo repasa su implantación, funcionamiento, procesos destacados y su fin en el siglo XIX.
1. Traslado a Logroño y estructura territorial
- La sede del tribunal inquisitorial correspondiente al distrito norte estuvo primero en Calahorra. En 1570 se trasladó a Logroño, decisión motivada por criterios estratégicos, administrativos y simbólicos. (Universidad de La Rioja)
- A partir de ese momento, el tribunal de Logroño mantuvo su sede y jurisdicción durante siglos: territorios de Navarra, La Rioja, el País Vasco y zonas de las provincias de Burgos y Cantabria. (Dialnet)
- De acuerdo con la publicación municipal base: la instalación se realizó en el antiguo Hospital de Rocamador (hospital de peregrinos fuera de las murallas). También se erigió un edificio anexo para la cárcel del tribunal.
- Durante excavaciones arqueológicas (2004-2006, ámbito Excuevas-Cuarteles), se hallaron restos de esos inmuebles en las cercanías del Cubo del Revellín, calle Norte esquina Intendencia y la Casa de la Penitencia en la calle Once de Junio.
- El patrimonio inmobiliario del Santo Oficio en Logroño incluía casas, bienes muebles y otros edificios como fuente de ingresos y autoridad local.
2. Organización interna y personal
- El tribunal de Logroño estaba compuesto por tres inquisidores, un fiscal y varios oficiales auxiliares (secretarios, calificadores, comisarios). (Europa Press)
- Durante el proceso de las Brujas en 1610, los inquisidores responsables fueron Alonso Becerra Holguín, Juan de Valle Alvarado y Alonso de Salazar y Frías. (Europa Press)
- El fiscal del tribunal desempeñaba un papel clave en los autos de fe, especialmente en la apertura de las sentencias y la pronunciación del veredicto público.
- El Tribunal no disponía de presupuesto estatal propio, dependiendo de las confiscaciones patrimoniales de los reos, lo que muchas veces promovía abusos y presión para dictar condenas. (Wikipedia)
3. Procedimiento y el Auto de Fe de 1610
- El proceso previo al Auto de Fe de 1610 duró aproximadamente 22 meses, con interrogatorios en calabozos, presión sobre los acusados y recolección de testimonios, a menudo contradictorios. (Dato del texto base)
- El Auto de Fe se celebró los días 7 y 8 de noviembre de 1610. Se juzgaron 53 personas, de las cuales 11 fueron condenadas a muerte (5 hombres y 6 mujeres) y otras fueron “reconciliadas” o condenadas en efigie si ya habían fallecido en prisión. (libreriaier.larioja.org)
- Se estima que acudieron unas 30.000 personas, un número extraordinario si se considera que Logroño tenía entonces apenas unos miles de habitantes. (Wikipedia)
- El espectáculo público del Auto siguió una procesión ordenada: pendón del Santo Oficio, religiosos, comisarios, la Santa Cruz Verde, los acusados según categorías (penitentes, reconciliados, relajados), secretarios y, finalmente, los inquisidores a caballo. (Wikipedia)
- Una particularidad destacada: durante la votación del destino de los acusados, Salazar logró que se admitieran críticas al sistema de pruebas y posteriormente salvó a dos personas de la hoguera. Esa iniciativa provocó enfrentamientos internos con sus colegas, que le acusaron de estar “compinchado con el demonio”. (Europa Press)
4. Cambios e influencia de Salazar: el giro inquisitorial
- Tras el Auto de Fe, Alonso de Salazar y Frías presentó informes críticos que cuestionaban la validez de muchas acusaciones de brujería. En esos documentos sostenía que muchos testimonios eran producto del miedo, de la tortura, de sugerencias o promesas de clemencia.
- Como consecuencia, a partir de 1614 el tribunal de Logroño redujo las ejecuciones por brujería y dejó de celebrar grandes autos públicos contra brujas. El modelo judicial del Santo Oficio evolucionó hacia mayor cautela y análisis interno. (Europa Press)
- Ese cambio en el modus operandi permitió que España abandonara las cazas de brujas con décadas de antelación respecto a otros países europeos. El Auto de Fe de Logroño se convierte así no solo en un episodio trágico, sino en punto de inflexión.
5. Fin del tribunal y legado
- El Tribunal de Logroño continuó activo hasta inicios del siglo XIX. En el Trienio Liberal (1820) se suprimió formalmente, tras realizarse inventarios de documentos y libros de causa. (larioja.com)
- Con el retorno al absolutismo (1823) no se reinstauró plenamente. La supresión definitiva de la Inquisición en España se decretó el 15 de julio de 1834. (Wikipedia)
- Durante la clausura, muchas de las causas y documentos más comprometedores fueron destruidos o dispersados, lo que limita aún hoy el conocimiento total del funcionamiento interno. (larioja.com)
- En 2010, para conmemorar los 400 años del Auto de Fe, el Ayuntamiento de Logroño y el de Zugarramurdi plantaron árboles en el Parque del Ebro como homenaje a las víctimas y reconocieron simbólicamente el hermanamiento entre ambas localidades.
6. Reflexión para la memoria
Este tribunal, aunque distante en el tiempo, dejó huellas profundas en la historia local: su presencia física en la ciudad, su capacidad de concentración de poder, sus procesos públicos —con gran efecto en la vida social— y, finalmente, su decadencia ante la crítica y la razón. En el caso de Logroño, el Auto de Fe de 1610 marca un límite simbólico en el ejercicio del terror institucional, distinto de lo que ocurrió en otras regiones europeas.
Para Guardias de Santiago, rescatar esa memoria no es solo reconstruir un espectáculo: es confrontar cómo los mecanismos de poder legalizados pueden devorarse a sí mismos, y cómo la voz de la razón (Salazar) puede imponerse, aunque sea a contracorriente.










